sábado, 11 de mayo de 2019

Momento Corto: Kitbull

Un poco de ligereza después de tanta reseña seguida.

Kitbull es un corto de animación de Pixar, el tercero perteneciente al programa SparkShorts con el que el estudio estadounidense pretende dar una oportunidad a sus animadores más prometedores de mostrar sus habilidades. Ideado y dirigido por Rosana Sullivan, trata de la inusual amistad que surge entre un gatito callejero y un pitbull obligado a participar en peleas clandestinas. Es tierno, divertido y tiene un mensaje optimista. 

No me enrollo más, os dejo con estos nueve minutos de simpática animación tradicional.


miércoles, 8 de mayo de 2019

#PrimerasImpresionesLC Primavera 2019

Hace una semana y un día hice mi tradicional repaso a los animes de temporada, y ahora os dejo el tuit por aquí como último recordatorio para que las leáis si no lo habéis hecho aún. Es una pequeña guía muy subjetiva de qué vale la pena ver en esta primavera animesca de 2019.

Os dejo por aquí el enlace al momento de Twitter en el que voy archivando todas las Primeras Impresiones. O al menos las que han acaecido de un tiempo a esta parte:


Nos vemos en un par de días, donde recuperaremos el ritmo normal del blog. ¡Talué!

lunes, 29 de abril de 2019

... Y al vigesimonoveno día descansó

El último día de marzo dije esto en Twitter:


Y yo cumplo lo que prometo:


He llegado al final con la lengua fuera, pero he llegado. Este mes se convierte en el mejor mes de siempre del blog, y como me siento orgulloso de lo que he hecho me vais a permitir que escriba este elogio a mí mismo. Soy más bien de tratarme como un trapo, para una vez que me quiero a mí mismo no voy a contenerme.

El abril que se va me ha hecho reflexionar sobre el camino a llevar por el blog. Me propuse un ritmo muy determinado, un ritmo fuerte y alto, pero también me propuse que la calidad del contenido no bajara, y creo sinceramente que lo he conseguido. No sin dificultad, ya lo he dicho antes: algunas entradas se han escrito la madrugada anterior al día de publicación (esta sin ir más lejos), otras estaban a medio escribir desde hace tiempo, una se tuvo que retrasar un par de horas... Pero creo que he cumplido con creces, con el único lamento de no meter algo más de variedad como algo de literatura o estrenarme con cine, series o videojuegos, mis grandes asignaturas pendientes.

La gran pregunta es: ¿Es este el camino a seguir? ¿Es viable este ritmo con las lógicas interrupciones fruto de la vida real y los contratiempos? Pues yo creo que sí, aquí esta el camino, solo se trata de tener contenido y que este sea más variado. Lo de la variedad me va a llevar tiempo, pero tener un ritmo similar al de hasta ahora... Pues creo que sí es posible. Ahora bien, dadme esta semana de descanso, que acostumbrarse cuesta un poco y quiero hacer acopio de entradas para no ir agobiado.

Lo dicho, nos seguimos leyendo en Twitter -esta semana habrá primeras impresiones, no os las perdáis-, y volveremos por aquí la semana que viene. ¡Talué!

sábado, 27 de abril de 2019

Kaguya-sama quiere que escriba esta reseña

Kaguya-sama wa Kokurasetai: Tensai-tachi no Renai Zunousen



Miyuki Shirogane y Kaguya Shinomiya son las cabezas visibles del consejo de estudiantes del prestigioso Instituto Privado Shuchiin. Alumnos y profesores los admiran, y corren rumores de que salen juntos. Es cierto que están enamorados, pero ninguno quiere declararse porque supondría rebajarse ante el otro. ¿La solución? Conseguir que el otro se declare. ¡Es la guerra!

En Japón son muy importantes los rituales, las tradiciones. En lo que respecta a las relaciones sentimentales, la confesión o kokuhaku es imprescindible para dar oficialidad a un noviazgo. No importa que ambos interesados sepan los sentimientos del otro, ni que lleven actuando como pareja durante mucho tiempo, la confesión es condición sine qua non para considerarse una pareja "de verdad". 

Ese es el punto de partida y la razón que desencadena Kaguya-sama: Love is War, el intento desesperado de ambas partes por arrancar una confesión del otro y poder restregárselo el resto de su vida en común. Ambos saben que se quieren, ambos saben que desean estar juntos, pero un orgullo trabajado con sudor y lágrimas -Shirogane- o venido de cuna -Kaguya- les impide dar el primer paso. Y esto genera una cantidad de pequeñas y divertidísimas batallas donde vale todo con tal de ganar. Cada episodio se divide en sketches independientes pero unidos por la propia evolución de los personajes y la aparición de otros. La serie es muy ágil y agradable de ver, con una facilidad pasmosa para hacerte reír a carcajadas gracias a las ocurrencias tendentes a la hipérbole de la pareja protagonista, las "inocentes" intervenciones de Fujiwara que despiertan tanto amor incondicional como odio eterno en Kaguya, y un narrador omnipresente que procura que no se nos pierda un detalle de cada "partida" a cara de perro entre los enamorados.

Aunque es una de las caras de la moneda, para mí Kaguya es la verdadera protagonista de la serie. De naturaleza fría e imperturbable, muy pronto el juego de la confesión y la propia serie la desnudan y muestran a una chica inexperta, inocente y más pasional de lo que nunca podríamos imaginar. Es imposible no quererla, mucho más cuando, entre tantas risas y locos y elaborados planes, el guion mete flashbacks de una Kaguya carente de sentimientos antes de conocer a Shirogane, o muestra hacia el final de la serie su difícil situación familiar y la pesada carga que hay sobre sus hombros. Resultan especialmente divertidas las escenas que comparte con su compañera de instituto y sirvienta Hayasaka, que sabe pinchar a Kaguya para sacar su lado más infantil y adorable.

Es un anime muy trabajado si nos fijamos en la parte visual. Es bastante recargado, barroco; dentro del instituto -escenario principal el 90% de la serie- se utiliza una paleta de colores oscuros, con granates y marrones predominantes, y se utilizan continuos efectos visuales y grandes carteles con palabras para enfatizar los sentimientos y pensamientos de los personajes, además de dar fuerza a la narración del narrador, valga la redundancia. Los diseños de personajes son preciosos, cada uno de ellos tiene ese elemento en su vestuario o en su físico que los diferencia del resto, estoy pensando en esos ojos profundos e insondables de pupilas rojizas de Kaguya o el lacito adorable de Fujiwara -ojo a la tirita, si habéis visto la serie lo comprenderéis-. La animación está cuidada y por momentos es excelente. Como nota curiosa que no quiero dejar de decir, el opening es de los mejores de la temporada, se canta y se baila casi sin querer.

Uno de los animes de la temporada, una comedia romántica diferente donde la risa se impone al romanticismo y da una vuelta de tuerca a lo que significa enamorarse... y enamorar. Pero ya se sabe, el amor no es más que una guerra que libran dos tontos deshonestos.

jueves, 25 de abril de 2019

El equilibrio de las chicas mágicas

Mahou Shoujo Tokoshusen Asuka



La aparición de unas extrañas y poderosas criaturas conocidas como Disas desencadenó una guerra cruenta que propició una alianza entre la humanidad y espíritus de otro mundo para convertir a ciertas adolescentes en chicas mágicas que pudieran derrotar al enemigo común con sus poderes. Tres años después de la guerra Asuka, la líder de las chicas mágicas, intenta volver a su vida normal para superar los horrores de la guerra y la pérdida de muchas de sus compañeras; pero la aparición de Disas por culpa de organizaciones criminales la obliga a ella y al resto de las Magical Five a volver de su retiro.

Me gusta el género de las Magical Girls, pero las últimas apuestas, que o eran excesivamente infantiles o lo fiaban todo a la morbosidad de torturar la salud mental de las protagonistas como poco me decepcionaban. Mi hastío me pedía pasar de esta serie, pero mi fe inquebrantable acabo venciendo y dando la oportunidad. Los dos primeros episodios invitaban a la esperanza pero me generaban muchas dudas de si podría romper en gran serie o quedarse en el camino como tantas otras.

Mahou Shoujo Tokoshusen Asuka tiene muchos de los elementos que siempre he ansiado en este género, comenzando por la eliminación del secreto de las magical girls. Son una parte intrínseca de la sociedad y fueron la punta de lanza de una humanidad que luchó desesperada contra un enemigo poderoso e ilógico. Están integradas en los ejércitos de sus respectivos países, y sus poderes no tienen un componente mágico puro, pues usan armas blancas o de fuego; eso sí, la fusión entre magia y tecnología militar queda extraña, a veces difícil de creer. Por otro lado, renuncia a esa componente psicológica tan marcada que tenían series del palo precedentes. Sí, las chicas tienen sus traumas, sufren reveses durísimos que las marcan, pero tienen la fortaleza de un soldado y saben sobreponerse o aparcar esos problemas a la hora de las tortas. Otro elemento más es la adopción de una acción más shônen en su ligereza y espectacular en el desarrollo de las batallas, pero con un punto más de violencia y crueldad proveniente de los enemigos, por supuesto, pero también de las protagonistas, muy poco dadas a la piedad. 

El plano temporal me parece original e interesante, situado tras una gran guerra que podría haber sido una trama principal perfectamente viable dada la cantidad de acontecimientos y muertes que se suceden. Nos encontramos con un tiempo de paz en el que Asuka y sus compañeras están en proceso de rehacer sus vidas de la mejor manera que saben, pero descubriendo junto al espectador que la historia nunca termina y que donde hubo llamas quedan rescoldos. Siempre surge una nueva amenaza, un nuevo enemigo al que batir, más inteligente y metódico que el anterior. El guion se despliega con relativa facilidad, implementando flashbacks y recuerdos para añadir tensión o sentimiento a la historia, o para aportar información necesaria para comprender ciertas actitudes y hechos. Mi único lamento es que Long Peipei está descolgada de la trama principal y aparece muy al final para cumplir con el expediente. 

Técnicamente es un anime cumplidor sin grandes estridencias, con una animación aceptable y constante que no queda en la memoria ni para bien ni para mal. Los diseños de las chicas son exuberantes, muy bonitos, los trajes de chica mágica me encantan, sobre todo los de Asuka y Long Peipei; se ha sabido conjugar cierto aire infantil con un puntito de sensualidad que hace a las chicas irresistibles. Por otro lado, optar por unos enemigos con aspecto de peluches adorables proporciona un contraste interesante con su extrema violencia.

Las magical girls siempre se encontraban en los extremos de lo infantiloide e intrascendencia o de la tortura mental en búsqueda de la morbosidad tan en boga los últimos tiempos. Mahou Shoujo Tokoshusen Asuka demuestra que lo mejor de ambos mundos pueden coexistir con un buen planteamiento. El equilibrio es posible, y aquí tenemos una prueba notable.