lunes, 15 de abril de 2019

El amor solo entiende de tripas

Domestic na Kanojo



Natsuo Fujii está enamorado de Hina, su joven profesora. En un intento por superar ese amor imposible, acude a una cita en grupo con sus amigos donde conoce a Rui, una chica callada y cortante. Para su sorpresa, Rui lo lleva a su casa y le pide que tenga sexo con ella, a lo que él accede. Tras este extraño encuentro, su padre le expresa su intención de casarse otra vez. Su nueva esposa trae consigo dos hijas: Hina, la profesora por la que siente algo, y Rui, su primera pareja sexual. De repente Natsuo se encuentra en el centro de un triángulo amoroso bastante inusual.

Kei Sasuga me regaló hace tiempo uno de mis mangas favoritos de todos los tiempos: GE - Good Ending. Cuando supe que trabajaba en una nueva obra tenía claro que tarde o temprano acabaría inmersa en ella, pero como ya sabéis tengo la mala costumbre de engordar en lugar de adelgazar mi lista de pendientes, ya sea manga o anime. Al final, ha tenido que llegar el anime para "obligarme" a explorar una serie a la que tantas ganas tenía, una serie que ha resultado tener un registro algo diferente de la ópera prima de la autora.

Domestic na Kanojo es una serie que piensa un poco con el corazón y mucho con las tripas. Su principal misión es poner en la mesa muchos tipos de amor, ya sean puros e inocentes, tóxicos o moralmente cuestionables, nacidos de un flechazo o construidos a base de miradas y conversaciones, y los enreda, los mezcla unos con otros componiendo un guion pasional y espontáneo, en el que en cada episodio todo se complica un poco más y los personajes ven nacer dentro de sí sentimientos que les cuestan aceptar o incluso comprender. Aquí se ve cómo personas inteligentes caen presas de mentiras obvias o cómo una vida estable e ideal salta en mil pedazos en un instante. Es una serie tremendamente entretenida, con un guion lleno de idas y venidas donde es imposible saber el próximo movimiento de los personajes. Se deja cosas en el tintero, ciertas escenas, incluso ignora alguna parte más o menos extensa relacionada con Ashihara, pero era un mal necesario para cerrar la serie en el momento propicio.


Gran parte del buen funcionamiento de Domestic na Kanojo se debe agradecer a los personajes, con especial reconocimiento al trinomio protagonista. Natsuo solo tiene que dejarse llevar por unas Hina y Rui monstruosas para regalarnos algunas secuencias llenas de pasión y fuerza; recuerdo dos que me cautivaron especialmente: la de la playa con Hina y la de Rui en el parque bajo la lluvia. Estos tres personajes dan una sensación maravillosa de necesitarse mutuamente, de sentirse completos solo cuando interactúan entre ellos. Rui me fascina en especial, pues ella descubre el amor empezando por el final, encontrando dentro de ella sentimientos con los que le cuesta un mundo lidiar. Para ayudar a ella y a los demás está Masaki, un personaje cómico y paródico en apariencia pero un pozo de sabiduría en realidad. Su conversación con Natsuo en el último episodio es una auténtica lección de vida para todos.

Por desgracia, he quedado muy decepcionado por el apartado visual. No puedo decir que sea malo, pero sí insuficiente, sobre todo en lo que atañe al diseño de personajes. Basta con que leáis el primer episodio del manga, incluso que busquéis ilustraciones de la autora original para que comprendáis de dónde viene mi decepción. No considero que se hayan respetado los diseños originales, y ese sacrificio no se justifica en beneficio de una animación que no pasa de correcta. También hay censura respecto al tratamiento de la desnudez y el sexo, elementos importantes con los que la serie no se puede entender. Era el único proyecto en manos de Diomedea en ese momento y creo que podrían haber dado mucho más con una licencia tan atractiva.

Domestic na Kanojo es un entretenimiento más que notable a poco que disfrutéis de los nudos gordianos amorosos. Pero al mismo tiempo es un recordatorio de el ser humano ama mucho y piensa poco.

2 comentarios:

  1. Me temo que en esta ocasión no coincido contigo... le veo cosas buenas a la serie e ideas interesantes, pero me parece que peca de excesivamente sobredramática y de forzarlo todo con las casualidades que le convienen al guión (además de usar algunos recursos que me parecen muy discutibles hoy en día)

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    1. No te negaré que al ser un fan de la autora me haya quedado una reseña algo positiva de más. Soy consciente de sus limitaciones, pero es un drama adolescente, y si no tuviera sobredramatismo sería para extrañarse mucho.

      Creo que el guion simplemente no quiere dejar en paz al protagonista XD y se vale de ciertas trampas y casualidades para ello. No creo que sean graves, y me parecen plausibles.

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