lunes, 28 de noviembre de 2016

XXII Salón del Manga de Barcelona | Impresiones


He aquí mis impresiones desde la distancia del Salón del Manga de Barcelona de 2016. Soy consciente de que a estas alturas no las esperabais ni os interesan, pero esta entrada se ha convertido en una tradición para revisar el estado del manganime español y me da palo romper esa tradición por las buenas. En mi descargo diré que he estado bastante bajo de ánimos en los últimos tiempos y escribir era lo último que me apetecía.

De todas maneras ha sido un Salón del Manga bastante flojito en lo que a licencias se refiere. La mayoría de las editoriales se han guardado -según parece- bastantes cosas para más adelante. Y visto con frialdad no me parece mal. No sé si es una percepción mía pero en los últimos dos años ha habido muchísimos lanzamientos potentes, series que yo compraría pero que no puedo porque no doy más de sí, y creo que hay bastante gente en mi misma situación. Me da miedo, miedo de que la burbuja vuelva a explotar y empiecen a proliferar las cancelaciones y los alargamientos de periodicidades. 

Fijaos que veo con bastante menos temor a la vertiente anime, quién me lo iba a decir hace unos años. Los simulcast, las distintas ediciones de las series que se publican en formato físico, el cada vez menos tímido apoyo de las televisiones (aunque sean canales de pago)... Parece que por fin estamos abandonando la cultura del "para qué pagar por algo que puedo obtener gratis", porque si no las distintas distribuidoras no estarían licenciando de manera tan alegre productos que hace no demasiado tiempo no harían ni en sueños.

Hecha esta pequeña introducción paso a comentarios de manera más o menos detallada todo aquello que me ha llamado la atención respecto a licencias y lanzamientos. Como siempre os advierto de que esto no es una noticia, habrá licencias que no comentaré, editoriales que pasaré por alto; si queréis información pormenorizada pasaos por las webs de noticias otaku. Aunque supongo que poco habrá que no sepáis ya después de casi un mes. ¿Empezamos?


La primera en pasar por la lupa este año es Ivrea. La editorial de origen argentino se ha tomado el Salón como una fecha más para anunciar licencias, pero ninguna que cause especial ilusión. No es extraño, porque durante el año han anunciado varias muy pedidas, como Prisson School, Citrus y High School DxD (el manga, claro, lo de las novelas ligeras es harina de otro costal; llevan un retraso con la última de Haruhi Suzumiya que debería darles vergüenza). Las dos más famosas son Judge, secuela de Doubt, que les ha funcionado bastante bien, y Zetsuen no Tempest, que hace tiempo fue relativamente pedida pero que finalizó y cayó en el olvido. El resto son Adolescente, pero no Inocente y Heartbeats ¡Al límite de la taquicardia! (la madre que los parió, vaya nombres se sacan de la manga),  un par de shôjos made in Ivrea y Sprite, una obra larga y más bien desconocida pero con un argumento centrado en una catástrofe misteriosa que tanto gusta por aquí.


Respecto a Norma, menos comedida pero enfocada en recuperar éxitos del pasado y en ampliar los títulos de sus franquicias. Más Fairy Tail (me sorprende el éxito de la serie, y soy lector habitual, que conste), más Ataque a los Titanes, más I am a Hero y más Zelda. También siguen sacándole jugo a sus autores fetiche: Platinun End, lo nuevo de la dupla Ohba-Obata que tanto éxito ha cosechado con Bakuman y Death Note, y El Barrio de la Luz, otro tomito único de Inio Asano que se suma a mi lista de compras pendientes. No me olvido de lo nuevo de Atsushi Ohkubo, Fire Force, una serie sobre bomberos nada convencionales. Me encanta el estilo de Ohkubo y solo por eso quiero darle una oportunidad a su nueva serie. La nueva edición de Sakura Cardcaptor ha abierto un dilema en mi interior: tengo la edición de Glénat, pero esta tiene menos tomos, páginas a color, un formato más grande, regalos... Creo que voy a acabar cayendo. Que no se me olvide la kanzenban de Fruits Basket, mi parte shôjera y las buenas críticas en general de la serie me llaman a comprarla sin pensarlo. Black Clover no la he leído por saturación y falta de gancho y la licencia de Sherlock, a priori extraña, es muy inteligente para captar al público seriéfilo que no lee cómic con asiduidad.


Pocas cosas ha anunciado Planeta este año que no compraría. Sin duda es la editorial más destacada de este salón. Mucha variedad y cantidad, estoy seguro que de entre todo lo anunciado hay al menos una licencia que os gusta. Lo primero es lo de siempre, Dragon Ball por un tubo. Los tomos a color molan pero el formato es demasiado pequeño y los compendios están chulísimos, pero es una serie que está muy atrás en mi lista de posibles compras, la tengo muy vista. A partir de ahí muchísimo material que me hace muchísima ilusión: Fairy Dance y Phantom Bullet de Sword Art Online (todavía estoy pendiente de comprar las dos primeras novelas, pero el precio); Wolf Children y Summer Wars, cuyas películas tengo en edición coleccionista y que como son mangas cortitos compraré tarde o temprano; la kanzenban de 20th Century Boys, la excusa perfecta para comprar por fin esta obra maestra de Urasawa; Ghost in the Shell en un tomo único y supongo que de lujo y caro al amparo del próximo estreno del live action americano, ojalá no se pasen con el precio; una cantidad ingente de shôjos que tienen un pinta espectacular y que no nombro ninguno porque me atraen todos por igual. Me alegro mucho de esta apuesta tan decidida por un género tan maltratado. Eso sí, el sorpresón de la conferencia de Planeta y del Salón si me permitís el atrevimiento fue la licencia de Rosario to Vampire II. Una serie muy solicitada, muy esperada por muchos de nosotros y un verdadero acto de justicia que por fin la vayamos a tener en nuestras estanterías. La primera parte me encantó, tanto por la progresiva complejidad que fue adquiriendo como por la evolución brutal de un dibujo que me enamora. Con la segunda parte voy a seguir la estrategia de Silver Spoon: tomo comprado automáticamente cuando salga a la venta.


Respecto al resto de editoriales algo hay por ahí que creo no debería quitarle el ojo de encima. A Ran y el Mundo Gris de Tomodomo le tengo echado los dos ojos. Hace tiempo leí algunos capítulos por scans y el dibujo me parece una auténtica burrada, amén de que tiene una historia bastante curiosa. También anunciaron la secuela de En la Misma Clase, O.B., un BL que tuvo bastante buena acogida. Respecto a ECC voy a decir lo mismo de siempre: mangas muy interesantes que se salen de lo típico, aunque ninguno de los anunciados este año me llama demasiado, por desconocimiento más que nada, seguro que hay alguna joya entre ellos. Lo que es sorprendente es que ECC se haya quedado con Shin Chan, no solo porque es una serie que les pega bastante poco, sino porque no sé qué oportunidad de negocio han podido ver en editar la serie cuando es tan larga y una editorial tan potente como Planeta acabó por rendirse con ella. No suelo hablar mucho de Ponent Moon en estos artículos, pero licenciar 51 Maneras de Salvar a tu Novia, una serie casi tan maldita como Berserk, bien merece la pena la mención. Aparte, esa In Clothes Called Fat me llama muchísimo, tanto por ese dibujo tan particular como por la sinopsis. A Yowu le parecía que este Salón del Manga estaba quedando demasiado gafapastil y decidió compensarlo con la licencia de Monster Musume, ese seinen donde en lugar de un harén de bellas féminas tenemos un harén de bellas monstruosidades. Ay, Yowu, ha pasado un año y ni rastro del tomo 3 de Bailando con Vampiros... Con ese ritmo terminan antes las obras de la Sagrada Familia que vosotros la serie.

Respecto a licencias de anime no hubo muchos anuncios más allá de Drifters y Kumu no Mukou, Yakusoku no Basho (Makoto Shinkai ha venido para quedarse) por parte de Selecta y Proyect Itoh (no lo conocía hasta ahora) por parte de Yowu. Esta última dijo algo de que le gustaría traerse el material de Love Live, pero no le veo mucho futuro al género idol por estos lares. En general, lo más destacable de la parte anime del Salón han sido los lanzamientos, con El himno del Corazón y One Punch Man a la cabeza y el anuncio de ediciones y fechas de diferentes series como Your Lie in April o Jojo's


Antes de acabar, un inciso de Milky Way, que estuvo presente en el stand de ECC dentro de ese acuerdo de colaboración firmado este año pero que no anunció nada en el mismo evento. Sí lo hizo unas semanas después. Estoy muy expectante con La Mansión de los Objetos Perdidos y El Patito Feo que Surcó los Cielos, sobre todo con la primera, he leído el adelanto que ha subido la editorial y me ha encantado. Q me parece un cuerpo extraño dentro del catálogo de los asturianos, pero si está ahí por algo será, que los editores de la Vía Láctea hilan muy fino. La Colección Asumiko Nakamura me interesa menos. Me gustó bastante Utsubora, pero el resto de sus obras no me llaman mucho.

Mira que escribo entradas muy de vez en cuando, pero me salen tochos kilométricos. Lo dicho, un Salón en líneas generales decepcionante. Espero vuestros comentarios con vuestras impresiones, si hay algo que he pasado por alto que os gustara y me queráis recomendar no dudéis en decírmelo. ¡Talué!

4 comentarios:

  1. Con tanta editorial de la que comentar y tanta obra tampoco ha sido tan kilométrico hombre :P
    A mí me interesan varias cosas, demasiadas de hecho, así que me alegro que no hayan sacado lo "tocho" porque entonces me rematan xD
    Lo del mercado del anime la verdad es que sorprende, hace unos años algo así era impensable, por lo que como mínimo nos queda el consuelo ver que hemos evolucionado como compradores.
    Un saludo ^^

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    1. Yo este año apenas he comprado nada, y no es porque no haya cosas interesantes, es que no puedo ni completar lo que tengo abierto.

      El factor "coleccionista" está empezando a calar en el anime. Ya no nos basta con verlo, queremos tenerlo en nuestra estantería y las ediciones tan bonitas que están haciendo invitan a ello.

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  2. Yo fuí y me lo pasé en grande, compré algunas cosillas, pero es verdad que en líneas generales.. más de lo mismo. Aunque era mi primer gran evento, en Valladolid no es lo mismo...

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    1. Aunque nunca he ido, creo que cuando uno va se preocupa de pasárselo lo mejor posible al margen de novedades y tal, sobre todo si es la primera vez.

      Espero poder ir pronto, me haría una ilusión enorme.

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