viernes, 20 de marzo de 2015

Canción de Hielo y Fuego V: Danza de Dragones

[AVISO DE SPOILERS: Puede que haya algún destripe de la trama, por eso y como siempre recomiendo no leer el comentario si no se ha leído el libro antes. Tal parece que la serie de televisión ha seguido hasta cierto punto un camino distinto al de los libros, pero no creo que sea recomendable que sigan leyendo ante la posibilidad de reventarles alguna parte importante.]

Quinta y última (al menos hasta 2016 y quién sabe si más adelante) visita a Poniente, el mundo dominado por la traición y la muerte. Y vuelta a la escritura de una reseña mucho tiempo después de la lectura del libro y con los detalles de este casi olvidados. Perdonad mi falta de planificación.

El Norte y la otra orilla del mar Angosto recuperan el protagonismo. En el Muro, Jon Nieve, el Lord Comandante de la Guardia de la Noche más joven en casi mil años, se prepara para enfrentar a los Otros con la aparente colaboración de Stanis, los salvajes y la oposición de gran parte de los hombres de negro. Stanis quiere comenzar la conquista de Poniente dominando el Norte, pero lo encuentra azotado por un invierno crudo como nunca se había visto e infestado por los hombres del Hierro y con los Bolton gobernando Invernalia. Bran está cerca de encontrar la respuesta a los interrogantes del cuervo de tres ojos, pero Meera y él ven preocupados el debilitamiento progresivo de Jorjen. Tyrion Lannister cruza el mar Angosto tras asesinar a su padre e inicia un penoso viaje en busca de Daenerys, la cual ha decidido quedarse en Meeren para gobernar la ciudad con la oposición de los Hijos de la Arpía.

Todos aquellos personajes que desaparecieron en Festín de Cuervos vuelven para mostrarnos qué fue de ellos tras la tormenta. Vuelve Tyrion, que huyó gracias a Varys de Desembarco del Rey tras cometer parricidio e inicia la búsqueda de la última sangre de dragón junto a Griff y su hijo Griff el Joven. Volvemos con Daenerys, que ha decidido alargar su estancia en Meeren y no abandonar al pueblo al que ha liberado y que caería de nuevo bajo el yugo de los esclavistas si marchara. También es una oportunidad para intentar dominar a unos dragones que han crecido mucho y se han vuelto incontrolables. Volvemos con Bran, que sin quererlo ha abandonado su condición de Stark y ha abrazado su condición de cambiapieles con todas las consecuencias. Jon Nieve, por su parte, se encuentra en una situación difícil, acorralado por una Guardia de la Noche que cada día está más descontenta con sus decisiones, presionado por Stanis para que le ayude a recuperar el norte que una vez perteneció a su padre, y por los otros, que bajo el amparo del invierno avanzan de manera inexorable para acabar con el mundo de los hombres.

Danza de Dragones es una secuela tanto de Tormenta de Espadas -la primera mitad- como de Festín de Cuervos -la segunda mitad-. Para mí la cuesta abajo de la serie se acentúa más en esta novela a pesar de la vuelta de personajes carismáticos como Tyrion y Jon, y es que los recursos empleados por Martin, tales como la traición, la imprevisible muerte de personajes más o menos importantes empiezan a agotarse, a parecerme más de lo mismo. Ahora los giros de guion me parecen algo tramposos, más improvisados e ideados con la intención de alargar un poco más la trama.

Tal vez el continuo cambio de planificación en la serie tiene algo que ver con el decaimiento percibido. Lo que empezó siendo una trilogía, pasó a ser pentalogía, y poco después (y de momento) una heptalogía. A medida que Martin escribe se da cuenta de que abre nuevas tramas que necesitan de más páginas y tiempo para cerrar con garantías, y aquí nos encontramos, con la reciente confirmación de que Vientos de Invierno no verá la luz en 2015 pero tampoco confirma que sea 2016 el año para retomar las crónicas de Poniente. Todo este retraso, esta sensación de poca planificación, el hecho de que la serie de televisión haya empezado a inventar la trama ante la perspectiva de alcance de los libros desanima mucho, y tal vez provoque cierta desazón y desinterés.

En resumen, una novela que no tiene el pulso de las anteriores y que aprovecha más que nunca el carisma de sus protagonistas para mantener el interés. Vientos de Invierno es la gran esperanza de remonte, ojalá la salud respete a Martin y no nos deje a medias.

2 comentarios:

  1. Ya me habían dicho que tras Tormenta de espadas decae mucho la cosa, pero es lo que tiene que Martin, como tú dices, abra tantos y tantos frentes que luego no sea capaz de cerrar. Por no hablar de que todos sabemos que, si al final van a ser 7 libros, el autor se morirá antes de que veamos el último publicado xDDD

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    1. Esperemos que no tengamos que gritar "¡Chanquete ha muerto!" antes de tiempo XD

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