jueves, 8 de enero de 2015

Los Dioses Mienten. Conclusión


No se lo digas a nadie.

Natsuru Nanao sufre el vacío de las chicas de su clase, pero poco le importa mientras pueda jugar al fútbol, su deporte favorito. Un día, Rio Suzumura rompe ese vacío y se establece una conexión entre ambos que sumergirá al chico en la vida y los secretos de ella. El verano de su último año de primaria se convertirá en el más importante de sus vidas.

No sería atrevido decir que la mayoría pensamos que la mentira es algo a evitar, aunque nunca he pensado que sea esencialmente mala, más bien la manera y el motivo con el que se usa. Hay mentiras que damos y mentiras que recibimos; mentiras que hacen daño y otras que protegen; unas que desconsuelan y otras que reconfortan; piadosas y crueles; necesarias e innecesarias. Muchas veces sabemos cuando alguien nos miente, pero agradecemos el embuste porque sabemos que la verdad que sucederá a esa mentira nos haría mucho más daño que si no viniera acompañada de ese colchón de plumas. Igualmente, mentirnos a nosotros mismos es el mecanismo por antonomasia de autodefensa y autocomplacencia del ser humano.

Las 220 páginas de este manga están llenas de mentiras de todo tipo, ya sean hechas por dioses mirones y caprichosos, por niños obligados a ser mayores o por padres que quieren que sus hijos no dejen de ser niños, sin importar el motivo o las consecuencias. El manga cuenta el recorrido de una mentira que acaba por destruir una familia y crear otra donde solo cuenta lo que sienten dos chavales que guardan un secreto y no parecen un par de locos bajo la lluvia. Todas esas mentiras consiguen transmitir y empatizar con el lector, contar una historia la mar de sencilla y la mar de bella.

No es un manga para entretener, es un manga para sentir y disfrutar, porque la narración tiene un punto infantil que endulza la tragedia, es amable a pesar de la dureza de algunas situaciones que sufre Rio. Ese toque infantil también se transmite a través de un dibujo limpio, de líneas sencillas y genuinamente "manga". 

Respecto a la edición no hay nada que decir. Nada malo, se entiende. Milky Way tenía muchísima fe en este manga a pesar de que la autora es una desconocida en España y se ha encargado de poner toda la carne en el asador para editarlo con un mimo increíble. Formato seinen habitual de la editorial, un tamaño que me gustaría fuera el estándar para todos los géneros por facilidad de lectura. Contar con Marc Bernabé para la traducción es otra demostración de que la editorial asturiana aprende de sus errores al dejar tan importante labor a una persona con amplia experiencia trabajando con este tipo de material.

Conclusión: una de mis sorpresas agradables del año pasado, un imprescindible para todos aquellos fans del manga no solo por su historia, sino por la manera de contarla y las sensaciones que deja mientras y  sobre todo después de la lectura. Esta vez podéis estar seguros de que no miento.

4 comentarios:

  1. Acabo de terminarme dos mangas que me han dejado muy buen sabor de boca, y quiero seguir con esta racha. Y por lo que comentas este también tiene pinta de estar muy bien , así que voy a leérmelo y ya comentaré :)

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    1. No lo dudes, échale un vistazo. No te va a dejar indiferente.

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  2. No mientes, es un tomo absolutamente genial, que sorprende por el giro a la mitad y que te deja con un sabor de boca muy bueno.

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    1. ¿Veis? He dicho la verdad :D

      Ese giro es de esos que te dejan con la boca abierta un buen rato.

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