martes, 15 de abril de 2014

Noragami

Tu deseo por 5 yen


De shônen el mundo está lleno. Es tan difícil destacar en un género tan saturado y en donde prácticamente todo está inventado que la mayoría de series contenedoras de batallas destinadas a un público masculino y juvenil caen en una serie de clichés que convierten a la mayoría en clónicas y prescindibles. Pero a veces una serie sabe mezclar esos clichés y a pesar de ser lo mismo de siempre acaba por ser efectiva e incluso notable. Tal es el caso de Noragami.

Yato es un dios venido a menos que realiza todo tipo de trabajos por 5 yen. No tiene templo propio, se anuncia con grafitis en la calle y en servicios públicos y su 'tesoro' acaba de abandonarle. En esa situación conocerá a Hiyori Iki, una estudiante de instituto que lo 'salvará' de ser atropellado y que a raíz del incidente podrá separar alma y cuerpo a voluntad e interaccionar tanto con Yato como con otras entidades sobrenaturales.

Dicen que la primera impresión es la que cuenta

Noragami es el típico shônen de batallas que como tantos otros se sirve de la mitología japonesa para desarrollar una realidad alternativa donde los dioses se encargan de conceder favores a los vivos a través del exterminio de los demonios, que surgen y se alimentan de las emociones más oscuras y desagradables de los seres humanos. Para ello cuentan con la ayuda de los tesoros, espíritus de personas difuntas que una vez sometidos por un dios adquieren la habilidad de transformarse en arma. Los personajes también responden al ideario 'shonero': un protagonista, Yato, muy fuerte pero bastante bobo, pendenciero y charlatán rodeado de un halo de misterio; una protagonista, Hiyori, bella pero fuerte y decidida que queda unida inevitablemente al mundo espiritual y a Yato por la deuda que contrae este con ella; y el tercero en discordia, Yukine, un adolescente difunto que vuelve a la vida como tesoro de Yato y que deberá asumir que no podrá interactuar con el mundo de los vivos de una manera normal.

Hora de acabar con la oscuridad y la corrupción

Y si este anime está tan repleto de tópicos, ¿por qué el conjunto de todos ellos es tan apreciable? Por un lado, los personajes tienen personalidad y la química que surge entre ellos suponen una chispa que realza la serie. Yato y Hiyori congenian de manera instantánea y protagonizan enormes momentos de humor, compenetración y ternura. El drama de Yukine, que a muchos parecerá bastante trillado y alargado en el tiempo, resulta efectivo e interesante, en especial la genial secuencia de la ablación o ceremonia de purificación. Los secundarios realizan una labor suficiente para aportar información sobre el lado etéreo y el pasado oscuro de Yato, como Kofuku, diosa de la calamidad y amiga 'con derecho a roce' de Yato, Bishamon y su ejército de tesoros, o Nora, ese extraño tesoro de todos que perseguirá y tentará sin descanso a Yato.

La caída eterna. Momento culmen, épico y sublime de la serie

Por otro lado, es un anime bien cuidado por el estudio Bones, que lo ha dotado de un diseño y animación notables, de un opening cañero que incita a ver la serie y de un desarrollo y final que aunque se desmarca del manga adaptado -aun está en curso- no da la sensación de estar mal cerrado gracias a un enemigo final carismático del que solo lamento no haya salido en más capítulos. No obstante, quedan abiertas varias tramas como el motivo del odio de Bishamon o la relación de Nora y Yato que solo la lectura del manga dilucirá.

A pesar de todo, Noragami no deja de ser un shônen de batallas más cuyo visionado probablemente no cambiará tu vida pero que cuida bien los pequeños detalles que marcan la diferencia y que para sorpresa de los asiduos de Bones el final es bastante aceptable a pesar de ser inventado. No te perderás nada si  la ignoras, pero tampoco perderás el tiempo si la ves. Tú y yo sabemos que has visto series mucho peores.

5 comentarios:

  1. Mmmm sabes convencer. Nunca me han llamado los shonens pero este.... bueno, no pinta nada mal. Me lo apunto ^^
    Buena reseña. Escribes muy muy bien.

    ¡Un abrazo!

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  2. A mi me gustó mucho esta serie. Cuando la vi no me esperaba nada pero logró engancharme cada capítulo y me dejo con ganas de mas. De hecho, voy a ver si me leo el manga aunque aún va bastante atrasado en su publicación.
    Buena reseña, un abrazo :D

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  3. @Bego :) Qué va no escribo nada bien. Si siempre digo lo mismo XD

    @Mauwa san En ello estoy yo, a ver si encuentro tiempo para leerme el manga, lo poco que he visto me ha gustado bastante.

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  4. A mi si se me hizo pesado todo lo de Yukine.
    Dejando eso a un lado, un shonnen con mucho potencial. Animación y diseños excelentes, una trama bastante sugerente y una pareja protagonista muy carismática (meritorio sobre todo lo de Hiyori, que es donde estas series suelen fallar)

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    1. Pensé en ti cuando lo comenté XD A mí me pareció un recurso interesante para conocer más la naturaleza de los tesoros en general y a Yukine en particular. Aunque viendo el poco tiempo que se emplea en Rabo, tal vez sí podrían haber acortado lo del chico.

      Ciertísimo lo de Hiyori; soy de los que piensan que si la protagonista femenina es buena la serie tiene mucho camino recorrido.

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