viernes, 28 de marzo de 2014

Full Metal Panic! The Second Raid

Acción íntima


Tras una primera adaptación bastante equilibrada y una segunda más centrada en el componente cómico de la serie, Kyoto Animation volvió al universo Full Metal Panic! por segunda y última vez para, esta vez sí, continuar con la historia y recuperar toda la acción y la seriedad que no necesitó en su día Fumoffu.

Que comiencen los tiros.

En esta secuela directa de Full Metal Panic!, Sousuke Sagara sigue con su adaptación a la vida de estudiante de instituto, consecuencia de la misión de proteger a Kaname Chidori a la vez que cumple con peligrosas misiones a lo largo y ancho del mundo y pilota a Arbalest, el único Arm Slave de Mithril con capacidad para usar el Lambda Driver. Por otro lado, Teletha Testarossa debe hacer frente a una misteriosa organización que provee de armamento de alta tecnología a diversas naciones con fines desconocidos.

Probablemente estemos ante la mejor serie de Full Metal Panic!, siendo contenedora de todos los elementos identificadores de la serie: acción mecha a raudales, estrategia militar, conspiraciones y conflictos a gran escala, comedia estudiantil con ese toque absurdo tan apreciado, personajes muy bien trazados, enemigos de acciones y motivaciones dispares... Pero The Second Raid se vuelve más serena e íntima respecto a sus predecesoras que ya han dibujado antes el escenario y los que habitan en él, poniéndose al servicio de los sentimientos e inquietudes de los personajes. Para conseguirlo aporta un guion sin fisuras e inteligente y un ritmo perfecto, listo para acoger una escena de acción, comedia o dramática sin resentirse en ningún momento.

Teletha Testarossa, mano de hierro con guante de seda

Cuando el guion toma como objetivo principal el lucimiento de un elenco de personajes con un carisma ya de por sí gigantesco, la calidad de la serie solo puede elevarse a la máxima potencia. Durante los trece episodios que componen la serie todos y cada uno de los personajes están brillantes en sus interpretaciones, mención especial para una Kaname protagonista de un episodio de persecución y paranoia brutal y Tessa, que deja para el recuerdo dos monólogos poderosísimos donde deja en entredicho la vitola de frágil y necesitada que carga sobre ella. Ambas ponen la fuerza y el carácter frente al otro vértice del triángulo, un Sousuke atribulado por sentimientos que no creía nacerían en él y una asimilación -con matices- de la vida tranquila en la ciudad propia de un muchacho de su edad. Frente a ellos están Gates, un enemigo cuya locura e imprevisibilidad causan pavor; las hermanas Yu Fan Xia y Yu Lan Xia, frías, letales y fervorosas de un misterioso "maestro"; y por último el misterioso y atractivo Leonard Testarossa, hermano de Tessa y con un poder de atracción sin igual pero de aspiraciones aparentemente opuestas a las de su hermana.

Tener todos estos ingredientes aseguran una buena aceptación por parte del espectador siempre y cuando el apartado visual y técnico dé el do de pecho. KyoAni pone toda la carne en el asador y mejora de manera ostensible a la primera adaptación de Gonzo, más genérica -tal vez por su mayor extensión- y una Fumoffu cuyo objetivo humorístico no necesitaba de grandes alardes -que los tuvo-. Diseño de personajes sobresaliente, en ninguna toma pierden proporciones o detalle, una elección de paleta de colores apropiada  con un uso de luces y sombras que favorecen al ambiente de la escena, y una animación detallada, cuidada y equilibrada, sin picos de animación demasiado perfecta ni demasiado deficiente que descompensen el resultado final, con unas escenas de acción protagonizadas por las hermanas que exigen echar el vídeo atrás para volver a deleitarse con ellas. Por otro lado, es una gozada ver los AS moverse por todo tipo de localizaciones, como zonas desérticas o angostos pasadizos.

La mejor escena no se produce en el campo de batalla, sino en un cuarto de baño

Así, The Second Raid se convierte en una culminación fantástica de una serie mítica que plantea la incómoda pregunta de por qué no hubo más temporadas cuando existe material -ambas adaptaciones recogen las cinco primeras novelas de un total de doce- y admiradores de sobra -a los que me sumo inevitablemente- . El placer que provoca esta serie al ser vista bien merece ver la primera adaptación para conocer a algunos de los personajes más valorados de la esfera otaku. La animadversión no es excusa, no se debe olvidar que a veces de donde menos se espera es de donde más alegrías se obtiene.

2 comentarios:

  1. Woooow, muy interesante que te gusta pero a mí estos tipos de animes ;_; Lo sieeeeento D:

    ¡Un saludo!

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  2. @Bego :) Para gustos los colores, chica; pero una parte de mí se muere cuando decís que no la vais a ver. Sobre vuestra conciencia caiga :P

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